Proyectos editoriales
Catálogo, carta y revista

Cada pieza se lee distinto, así que cada una se estructura distinto
Tres consignas distintas y tres situaciones de lectura distintas. Un catálogo que se mira sentado y sin apuro, una carta que se resuelve parado en un bar y una revista que se hojea. En cada caso la estructura tenía que responder a eso antes que a cualquier decisión estética.
Tres trabajos impresos, en orden de complejidad de sistema. Un catálogo de relojes donde la técnica de impresión termina siendo el concepto, una carta de bar que tiene que resolver más de ochenta ítems sin hacerse notar, y una revista que se construyó desarmando las reglas de otra.
Lo que tienen en común no es el estilo, que es distinto en cada uno, sino de dónde sale la estructura. En los tres casos la decisión de fondo fue la misma: mirar primero en qué situación va a estar la persona que lee, y recién después resolver la página.
Watches in the World
Catálogo de relojes · Cátedra Barcia · 2026
El proyecto parte de una ironía. Un reloj se compra para ver el tiempo, así que un catálogo de relojes vende, en el fondo, una forma de verlo. Watches in the World invierte esa transacción: para poder ver los relojes hay que gastar tiempo.
El mecanismo es el overprint. Sobre una base de cian, magenta y amarillo, un acetato rojo filtra la página y deja visible únicamente lo que estaba en cian. El acetato no es un accesorio suelto: está encuadernado como una página más, así que pasar la hoja es aplicar el filtro. Sin él, el pliego es denso y superpuesto a propósito. Con él, queda reducido a los relojes.
Por eso la asignación de capa y la jerarquía de información terminan siendo la misma decisión. Bajo el filtro rojo el cian se oscurece y sobrevive, mientras el magenta y el amarillo se blanquean contra el papel. Lo que tiene que leerse siempre va en cian, lo que puede perderse va en amarillo. El filtro no revela contenido oculto: lo saca.
Las imágenes son fotografías de prensa de las marcas, reducidas a una sola tinta con ruido, threshold y recolorización. El tratamiento no es un efecto sobre la foto, es la condición para que la foto entre en el sistema de capas.
Son 52 relojes en trece categorías sobre 12 páginas A4 en cinco pliegos, en modo RGB porque es lo que hace posible el fluo. La densidad la eligió la dupla, la consigna no la pedía. De ahí sale la frase de contratapa: la fricción no está en mirar a través del filtro sino en todo lo anterior, y esa demora es la que obliga a detenerse en cada pieza en lugar de hojear.
Tres primarios sobre blanco, en RGB, que es lo que permite el fluo. No son una paleta en el sentido habitual: son las capas de la técnica. Asignar un elemento a un color es al mismo tiempo darle su lugar en la jerarquía.
- Títulos y bloquesAmarillo#E8E028
- Números y destacadosMagenta#E837A0
- EsencialCian#61BFE0













Katzen Haus
Bar y restaurante en Villa Devoto · Cliente real · 2025 / 2026
Katzen Haus es un bar de Villa Devoto con un gato caricaturesco como personaje y una carta armada para público joven. El encargo fue subirla de registro sin perder al personaje, y el eje elegido para hacerlo fue romano.
La estructura salió del Edicto de Diocleciano, el edicto romano de precios máximos del año 301, tallado en piedra en columnas de ítem y valor. Una carta de bar es exactamente eso, así que la jerarquía no se inventó: se tomó de algo que ya resolvía el mismo problema.
El vocabulario decorativo viene de los murales romanos, de donde salen también el pergamino y el borravino, y de las grottesche que el Art Nouveau reflotó siglos después. Por eso el Art Nouveau no es un salto de época acá, es el camino por el que ese vocabulario llegó hasta hoy.
El gato se queda pero cambia de registro: toga, corona de laurel y rayo. Es lo que permite subir el nivel de la carta sin que el bar deje de reconocerse en ella. La tapa invierte el esquema del interior y va borravino con la ilustración en dorado.
El pergamino y el borravino se invierten entre la tapa y los interiores. El verde aparece sólo en los rótulos de sección y el dorado sólo en la ilustración.
- Fondo de interioresPergamino#E7D9BC
- Tinta y fondo de tapaBorravino#48232A
- Rótulos de secciónVerde#497652
- Ilustración y ornamentoDorado#C8AC7C




Vogue x F1
Revista de 12 páginas · Editorial Digital · 2025
La consigna pedía diseñar una revista de doce páginas de 20 x 28 cm tomando como referencia una publicación impresa real, con tema libre. El trabajo no era inventar un estilo: era descifrar uno.
No había guideline. Para poder maquetar como Vogue primero hubo que leer muchos números de Vogue como sistema y deducir las reglas que seguían: márgenes, familias, pesos, interlineados, cómo se comportan los titulares contra la caja de texto, cuándo una foto sangra y cuándo respeta la grilla. Recién con esas reglas escritas se podía escribir contenido nuevo adentro.
El tema elegido fue la Fórmula 1 mirada desde la moda. Es un contraste que le sirve al ejercicio: un deporte técnico contado con el vocabulario de una revista de moda, donde el dato de ingeniería y el de estilo comparten la misma jerarquía. Sale de ahí el título de la nota de apertura, La velocidad del estilo, y secciones como Uniforms and Helmets, que trata los cascos como piezas de indumentaria.
La estructura cumple lo que pedía la cátedra y es la que le da forma a la pieza: dos páginas maestras con grillas distintas, una por sección, foliado automático, retícula base con las notas extensas en cuerpo 10 e interlineado 12 apoyadas en el renglón, y jerarquías separadas para titulares, bajadas, destacados y epígrafes. La entrega fue impresa, con tapas en papel ilustración de 150 gramos e interiores en obra de 80, cortada y abrochada como revista.







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